martes, 31 de mayo de 2016

Alcachofas, tomates y cebolletas a la plancha



Carmen, a demás de ser una de mis mejores clientas, es una de las personas más encantadoras y agradables que conozco. Este blog no tiene imágenes de las cocinas pero, si las tuviera, esta estaría en la portada. Establecido ya que siento una evidente debilidad por Carmen pasemos a cómo fue la búsqueda de ingredientes.

Al abrir la nevera descubro con alegría que está prácticamente vacía: unas anchoas y boquerones, un queso,  fiambre de pavo, algunas bebidas… Pero la sorpresa de verdad me esperaba en el cajón. Ni más ni menos que alcachofas frescas, cebolleta y tomates.  Cómo ya he dicho más veces la nevera puede parecer vacía pero rara vez lo está del todo.

Nada más ver las alcachofas recuerdo una anécdota de mis inicios en la cocina. Tenía en casa una colección de libros de cocina que se compraba con un periódico los fines de semana. Las fotos eran
geniales. Así que me lanzo a cocinar alcachofas con langostinos y leo los siguientes pasos: cocine las alcachofas; cocine los langostinos; emplate. Ahí estoy yo con la alcachofa en la mano –nunca había tenido una fresca en mi poder-. Unas hojas durísimas por fuera, un tallo duro… Total que las parto a la mitad y veo unos pelitos en el centro y pienso ¿se comerán o no? ¿esto se cuece o se hace a la plancha? Mientras mi mente intenta pensar qué hacer con esta verdura descubro, no sin cierto asombro, que mi alcachofa empieza a ponerse negra. Total que tengo en la mano una alcachofa partida en dos con el tallo como una piedra, las hojas duras y pelitos por dentro. Y es que señores, los libros de cocina tienen que explicar este tipo de cosas porque muchos no tenemos ni idea de qué hacer con una alcachofa.



Como veis en la imagen de los ingredientes hay un limón cuyo zumo va a evitar la oxidación de la alcachofa, que aunque no es un problema le da un aspecto menos apetitoso. Quitamos el tallo de la alcachofa y retiramos una capa de las hojas. Con la alcachofa sobre la tabla y con un cuchillo afilado retiramos otra pequeña capa de alrededor y luego el verde que quede en la base. Cortamos unos tres centímetros de la parte superior y así tenemos el  corazón de la alcachofa. Rápidamente la frotamos por todas partes con medio limón.





Calentamos unos cuatro litros de agua con una cucharada de sal y cocinamos las alcachofas unos 15 minutos –o hasta que la punta de un cuchillo pueda entrar la carne de la base sin mucho esfuerzo-. Escurrimos y secamos con papel de cocina.

Calentamos una sartén a fuego medio -6 de 9 en la vitrocerámica- con un poco de aceite de oliva y colocamos ordenadamente los tomates cortados en cuartos, las cebolletas también en cuartos y las alcachofas. Dejamos que poco a poco vayan adquiriendo un color tostado. También me gusta dorar un poco el huevo cocido partido en dos. Cómo expliqué en la receta de Verduras con Hojaldre, el huevo me gusta cocerlo poco para que la yema esté muy blandita. Es importate cocerlo en abundante agua para que tenga espacio para girar y la yema se quede lo más centrada posible.

Una vez que están todos los ingredientes dorados podemos emplatar. Recomiendo que metáis los platos unos minutos antes en el horno o en el microondas –con un vaso de agua- para que adquieran calor y las verduras aguanten más tiempo a una buena temperatura. Si teneis soplete dadle un poco por encima al queso para que se gratine sin fundirse en exceso. Por encima echamos sal, en esté caso sar gorda molida y un chorrito de aceite de oliva. Si tenéis pimienta negra adelante, a mi me encanta con cualquier plato.



Aquí hemos usado estas verduras pero podría haber sido calabacín, berenjena, zanahorias, puerros, calabaza, brócoli, batata… También están exquisitas las verduras con huevo pochado o frito y admite cualquier tipo de queso. Si hay por ahí alguna loncha de jamón o chorizo le iría que ni pintado cortado en tiras.

Muchas gracias a Carmen por recibirme y hacerme pasar una más que agradable sesión de cocina.

Voilà.


RECETA FLASH

2 tomates maduros de rama o pera
4 alcachofas frescas
2 cebolletas
2 huevos
2 trozos de queso preferentemente tierno
Aceite de oliva
Sal y pimienta

  1. Pelar las alcachofas y frotarlas con limón. Cocerlas en agua con sal unos 10 minutos. Escurrir y partir a la mitad.
  2. Cortas las alcachofas y los tomates en cuartos.
  3. Calentar una plancha de acero o una sartén con aceite de oliva y cocinar los tomates, las cebolletas y las alcachofas por todos sus lados.
  4. Cocer el huevo. Pelar y partir a la mitad. Dorar un poco en la plancha con aceite.
  5. Emplatar junto con el queso espolvoreando sal y pimienta al gusto.

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