miércoles, 11 de mayo de 2016

Calabacines rellenos


Creo que hasta que Inés no me ha visto literalmente cocinar en su casa no se creía que iba en serio. Es cierto que es curioso, ¿quién va a tu casa y te hace la comida gratis? Yo lo veo, como dicen los americanos, un win win, todo el mundo gana. Ella disfruta de una clase de cocina a domicilio y el menú del medio día resuelto y yo un contenido espléndido para mi siguiente post.

La frase que más escucho cuando llamo a alguien para acércame a cocinar a su casa o entro por la puerta es; no tengo nada en la nevera. Y la verdad, más que achantarme, me anima porque me parece una interesantísima fuente de inspiración donde surgen platos diferentes pero con ingredientes de reserva. Por eso precisamente estoy aquí, ya verás cómo te sorprende todo lo que tienes.



Inés está casada y tiene dos hijos. Al abrir la nevera encuentro que está bastante vacía pero hay verduras frescas, una alegría. Me comenta que les gusta mucho el calabacín y de ello dan fe las más de seis piezas que descansan en los cajones. Ya tenemos ingrediente principal. Para acompañarlo unas zanahorias y pregunto por ajo y cebolla que también tiene. Perfecto. Ahora me falta la proteína que aportaremos con bacon ahumado y un poco de queso rallado. Ya tenemos todos los ingredientes.

La opción de calabacines rellenos me parece apetitosa y vistosa, incluso puede valer para una cena con invitados en casa. El primer paso es cortar cada ingrediente a su manera.




El grosor de los medallones de calabacín debe ser de unos 7 centímetros –que conste que he tenido que ir a mirar un metro para calcularlo-. Ponemos una cazuela llena ¾ de agua con un poco de sal – una cucharadita de café por litro más o menos-. Como tenía la satén ya en el fuego doré los extremos de los calabacines cortados que siempre les da más sabor pero no es imprescindible. 

Lo ideal es tener un sacabocados o sacabolas, una herramienta fácil de encontrar y nada cara pero muy útil. Os sonará como el utensilio para hacer las bolitas de melón. Si no lo tenemos, como era el caso, usamos un cuchillo y una cucharilla. Con un poco de paciencia vaciamos los medallones de calabacín dejando 1 centímetro en los laterales y 2 en el fondo. 

Ponemos los calabacines en la cazuela y dejamos que hiervan a fuego medio –número 7 de 10 en una vitro normal-. La pregunta del millón, ¿cuándo están hechos?. Mi respuesta: cuando estén hechos. No os voy a engañar con tiempos que no son reales. Algo que tengo comprobado después de casi diez años cocinando por las casas de mis clientes es que cada cocina es un mundo. El fuego no es el mismo, las cazuelas son distintas, las sartenes… y ni hablemos del horno que es lo que más cuesta dominar cuando llegas de nuevas. Por eso os digo cuando esté. Cuando hayan pasado algo así como cinco minutos, clavamos la punta de un cuchillo pequeño por la base del calabacín, en la parte más pegada a la piel; cuando el cuchillo entre en la carne sin mucho esfuerzo ya podremos sacarlos. Ojo, la idea es que queden un poco enteros o crujientes así que intentaremos no pasarnos de blando. Ponemos bocabajo en papel absorbente de cocina.



En una sartén añadimos unas dos cucharadas de aceite de oliva y doramos la cebolla, la zanahoria y el ajo a fuego medio que siempre genera un dorado más sabroso porque permite que se caramelicen los azúcares naturales de estos dos alimentos. Cuando esté dorado añadimos el relleno que le sacamos al calabacín previamente picado con el cuchillo y le damos color también. Añadimos sal al gusto. Con la sal siempre es mejor echar siete veces e ir probando que una y pasarse.

El bacon me gusta dorarlo aparte en una sartén sin aceite a fuego medio y escurrirlo apretando en papel de cocina secante. Lo picamos un poco más cuando esté hecho y lo mezclamos con las verduras y el tomate fresco picado. 

Rellenamos los calabacines, los colocamos en una fuente apta para el horno y coronamos con el queso rallado. Gratinamos en el horno o con un soplete si no tenemos horno. La función de gratinar es la que tiene como estalactitas y la temperatura suele ser la máxima del horno en la mayoría de los casos. Normalmente os diría que no por mucho mirar la comida se va a cocinar más rápido pero, en el caso del gratinador, no le quitéis el ojo de encima a los calabacines que se pueden quemar. Si esto ocurriera podéis sustituir el queso quemado y volver a gratinar.


Voilà, calabacines rellenos al estilo de la casa de Inés. Gracias por todo a esta gran anfitriona, os confieso que nos lo pasamos fenomenal, ¿se nota?





RECETA FLASH
Ingredientes e instrucciones para 4 personas:

  • 4 calabacines medianos 
  • 1 cebolla grande 
  • 2 dientes de ajo 
  • 2 zanahorias 
  • 1 paquetito de bacon en tiras 
  • Queso rallado 
  • Aceite de oliva 
  • Sal 
  1. Cortar los calabacines en medallones de 7 centímetros. Vaciárlos dejando dos centímetros al fondo y uno en los laterales. Cocer en abundante agua salada a fuego medio hasta que estén cocinados pero ligeramente crujientes. Secar bocabajo sobre papel de cocina. 
  2. Picar la zanahoria, cebolla y ajo y dorar con dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. 
  3. Dorar el bacon en una sartén sin aceite y escurrir la grasa en papel secante de cocina. Picar con un cuchillo. 
  4. Mezclar las verduras con el bacon y el tomate picado. 
  5. Rellenar los calabacines, coronar con queso y gratinar hasta que estén dorados.

2 comentarios:

  1. Lo he hecho hoy mismo! Los míos más bien morenos xq se me ha tostado un poquito... Los he rallando como dice paloma de lo que tenía por la nevera: zanahoria, puerro, cebolla,champiñón y yemas de trigueros, la verdad, riquísimos!!! Gracias paloma!! Y enhorabuena!!! 😘😘

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  2. Muchas graciaa a tí Elisa por compartirlo!! Espero que te sigas animando a hacer nuestras recetas semanales. Un abrazo!

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