martes, 21 de junio de 2016

Tomates rellenos con quinoa


Mi historia con la cocina es una relación de amor de esas que sólo tú comprendes. Tardé varios años en convencer a los Reyes Magos de que lo que de verdad me hacía ilusión era un cuchillo pequeño y bastante caro; ¡pero cómo te vas a pedir un cuchillo! Me encanta hacer la compra y me emociono cuando veo ingredientes que me gustan o que no suelo cocinar. Por eso cuando voy a casa de alguien
y veo algo que se sale un poco de lo común parece que he encontrado oro. El otro día con el ajo negro y la vaporera de Lekué y hoy con la quinoa. Es verdad que la quinoa está muy de moda y las marcas más comunes se han lanzado a venderlo pero creo que todavía es más fácil que lo tomemos en un restaurante a cocinarlo en casa.

Así que feliz estaba al abrir la despensa de Lucía y ver la quiona mirándome fijamente. La decisión final después de hurgar por la despensa fue tomates rellenos. Y tiene más chicha de lo que parece. Lo ideal es pelar el tomate para lo que es imprescindible escaldarlo. Esto es: Poner un cazo grande con agua a hervir y añadir los tomates a los que previamente les hemos quitado el ojo –donde se engancha el tallo- y les hemos hecho una cruz pequeñita con un cuchillo en la parte contraria al ojo para que se pele más fácilmente. En cuanto veamos que se separa un poco la piel –no más de dos minutos- sacamos y pasamos a un bol con agua muy fría –incluso con hielos- para parar la cocción. Cuando ya no estén calientes los sacamos, los pelamos y secamos. Veréis que la piel sale con bastante facilidad. En este caso eran tomates pera así que he cortado una tapa con el tomate en horizontal y lo he vaciado con una cuchara –animaros a comprar un sacabolas que no vale nada y es muy últil-. La pulpa la he reservado para una tostadita, me encanta ese punto ácido. La tapa la he cortado en daditos.



Siempre pongo que cocinéis la pasta y el arroz según las especificaciones del fabricante. Menos mal que tengo la costumbre de leer las indicaciones del paquete porque esta quinoa necesitaba cinco veces su volumen en agua y no las dos veces que suele ser habitual. Simplemente la he cocido diez minutos como indicaban. Si la cocéis con caldo queda más sabrosa.

Los taquitos de jamón los he salteado un poco para que soltara la grasilla. El puerro ha ido a la sartén con un poco de aceite de oliva y sal hasta que se ha tostado un poco.



He mezclado los taquitos de tomate, el jamón, el puerro, la quinoa, el queso rallado y un chorrito de nata. He corregido el punto de sal. Por cierto, muy rico este aceite valenciano de la tierra de Lucía, lo recomiendo. He rellenado los tomates y al horno precalentado a 200ºC hasta que estén dorados.

Muchas gracias a Lucía por abrirme las puertas de su cocina, ser tan maja y, por supuesto, por tener quinoa en la despensa.

Voilà



RECETA FLASH

1 puerro
5 tomates maduros
100gr de jamón serrano en taquitos
100gr de queso rallado
50ml de nata para cocinar
Quinoa

  1. Quitar el ojo de los tomates, hacer una pequeña cruz en el lado contrario y escaldar. Enfriar en agua helada y pelar. Cortar un poco de la parte superior y vaciar. Cortar la tapa en taquitos.
  2. Picar el puerro y dorar en aceite de oliva. Salar al gusto.
  3. Pasar los taquitos de jamón por la sartén medio minuto.
  4. Cocer la quinoa según lo indique el envase.
  5. Mezclar la quinoa con el jamón, el puerro, el queso, la nata, las tapas de tomate en trocitos y corregir el punto de sal.
  6. Rellenar los tomates y hornear a 200ºC hasta que estén dorados.


1 comentario:

  1. Estoy deseando sacar un ratito y hacer esta receta...la quinoa es mi nueva aliada!

    ResponderEliminar

¿Has hecho alguna de las recetas de SOS Nada en la Nevera? ¿Tienes alguna duda? ¿Algún comentario? ¡Compartelo!